miércoles, 21 de septiembre de 2011

¿Tienes un conejo como mascota? Aquí tienes unos consejos, para cuidar de el.


Aunque estos animales no son tan recomendados como perros y gatos, sí pueden tenerse en casa.

Tiernos pero exigentes, así son los conejos para quienes los tienen como mascotas, pues estos pequeños animales requieren de varios cuidados. Así lo explica la médica veterinaria Flor Lucía Ninahualpa, quien asegura que si la persona insiste en llevarlo a casa, debe adecuar un espacio ideal como su hábitat. Según ella, "los conejos no son aconsejables para apartamentos o casas pequeñas, es mejor tenerlos en las fincas o casas con patios grandes para que estén más cómodos y, de paso, para aprovechar su estiércol, que podría ser utilizado como abono para plantas ornamentales, por su alto contenido de nitrógeno".

Agrega que aunque hay diferentes razas, una recomendada como mascota es la rex, conocida por su pelo corto. Claro que, sin importar el tipo de conejo que sea, "usted debe estar dispuesto a compartir su vida con un roedor, lo que implicará tener mucha paciencia cuando encuentre sus artículos de madera, plástico y tela roídos, pues el animal tiene la necesidad de roer para mantener la medida de sus dientes", afirma Ninahualpa.

A diferencia de otras mascotas, lo único que podrá lograr del conejo es que acuda al llamado por un nombre, y será difícil que tenga un grado de comportamiento y de acercamiento como los de los perros y gatos. Además, "los conejos no tienen apego, ellos solo buscan suplir sus necesidades fisiológicas como consumo de alimento, agua, descanso y sexualidad". Sin embargo, por ser tan tiernos en su aspecto y tan tranquilos, a muchos les interesan como mascotas; para estos casos, la veterinaria da algunos consejos.

Alimentación
Comen 80 veces en 24 horas y cada comida dura entre uno y dos minutos.
Si el animal no dispone de comida a voluntad, es posible que presente problemas digestivos.
Tiene una segunda digestión llamada coprofagia, que es el consumo de su propio estiércol. Esto es normal y le ayuda a asimilar mejor los alimentos.
La comida puede ser concentrados o voluminosos como alfalfa, lechuga, col y zanahoria, que deben dejarse marchitar a la sombra y ser suministrados de un día para otro. Otra opción son las raíces y tubérculos, que tienen mucha agua y poca fibra.

Hábitat
Busque un lugar con buena ventilación porque es más sensible al calor que al frío. Así le evitará enfermedades respiratorias. Adecue una jaula con una puerta lo suficientemente grande para sacar al animal más fácil. El piso de esta debe tener rejilla o huecos que permitan la salida del excremento para que no se acumule en la jaula, lo cual produce enfermedades.

Los espacios de la rejilla deben ser de un tamaño que permita la salida del estiércol, pero no de las patas del conejo. El material de la jaula debe ser metálico para evitar que sea roído por el conejo o humedecido por los desechos, lo que causa acumulación de bacterias.

Procure que esté en un ambiente tranquilo. Los ruidos fuertes le generan ansiedad. Esto causa que se mueva muy rápido y pueda sufrir golpes o que su digestión se altere.